Abundance

Earlier this week, I had a delightful conversation with a long-standing parishioner of St. Alban’s and faithful participant in the 11 am community. It was one of those conversations that moved gracefully from topic to topic without any guidance from us. This parishioner told me that she had felt called this past Sunday to attend one of the English speaking services. I am glad she listened to that call. She told me she connected with Rev. Matthew’s sermon in a deep and meaningful way to the message of scarcity and abundance. I called Rev. Matthew and asked to read a copy of that sermon. It was indeed powerful and loving. If you missed it in person, it will be available soon on line.

It brought to my mind the Hebrew Bible story of the manna God sent from heaven. The manna flowed freely from the heavens. It was abundant and more than sufficient to nourish all the people daily. But there were those who viewed life through the lens of scarcity and hoarded the manna. That manna spoiled. God was making a point about resources in creation being sufficient if only we share. The New Testament continues this message of abundance and sharing. Just think of the loaves and fishes.

But our conversation continued, and we talked about the poisoned water in Flint, Michigan. We were both saddened by the fact that people were turned away from free, bottled water in some locations because they lacked identification. We lamented that some people controlling access to essential water were hoarding it and denying it to others from fear or hatred. The bottled water was abundant, but not to all people.   The good news is the government took steps to remedy the situation and provide water regardless of identification when concerns were raised.

So I end this reflection with the ideas of generosity and compassion and reaching out to all people. Jesus would not have hoarded the water for the “in group.” Jesus would have shared the water.

Gozo y paz (Joy and peace,)   Rev. Debbie

Al incio de esta semana, tuve una conversación muy agradable con una feligresa de una larga entrega con la parroquia de San Albano y una participante fiel en la comunidad de las 11 horas. Era una conversación que se movía con gracia de un tema a otro sin ningún tipo de orientación de nosotros. Esta parroquiana me dijo que se había sentido llamado este pasado domingo para asistir a uno de los servicios ingleses. Estoy contento de que ella escuchó a esa llamada. Me dijo que se conecta con el sermón del Rev. Mateo de una manera profunda, y ella conecta con el mensaje de la escasez y la abundancia.   Después de esta convesación, llamé a Rev. Mateo y le pide que enviera una copia de ese sermón. El sermón era poderoso y amoroso. Si se lo ha perdido en persona, estará disponible en línea.

Se trajo a la mente la historia de la Biblia Hebrea del maná que Dios envió desde el cielo. El maná fluía libremente desde los cielos. Era abundante y más que era suficiente para alimentar a todas las personas diariamente. Pero hubo quienes vieron la vida a través del lente de la escasez y acaparaba el maná. El maná se descompuso. Dios estaba haciendo un punto acerca de los recursos en la creación de ser suficiente si solamente compartimos. El Nuevo Testamento continúa este mensaje de la abundancia y el compartimiento.   Basta pensar en los panes y los peces.

Sino nuestra conversación continuó, y hablamos sobre el agua envenenada en Flint, Michigan.   Estábamos tristes por el hecho de que las personas fueron rechazados del puro agua gratis en algunos lugares debido a que faltaron identificación. Lamentamos que algunas personas que controlan el acceso a los botellas de aguas puros fueron acaparandolos y negarlos a los demás por miedo o el odio. El agua embotellada era abundante, pero no a todas las personas. El gobierno tomó medidas para remediar la situación y proporcionar agua independientemente de identificación cuando se plantearon preocupaciones.

Así que termino esta reflexión con las ideas de la generosidad y la compasión y extendir la mano a los demás.   Jesús no habría acaparado el agua para los que pertenecen al “grupo.” Jesús habría compartido el agua con todos.

Gozo y paz, Debbie+

 

 

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